Según la Asociación Española de Neuromarketing y Neurocomunicación (AENENE), la neurocomunicación es el uso de las neurociencias con la finalidad de establecer la mejora de la comunicación para aumentar su eficiencia en la consecución de los objetivos.
La neurocomunicación analiza las diferentes reacciones que se producen en nuestro cerebro tras la recepción de mensajes o estímulos.
Según los expertos se ha comprobado que la decisión de compra dura unos 2,5 segundos y entre el 80% y el 95% de las veces se toma a nivel de subconsciente.
La neurocomunicación investiga cuáles son las zonas del cerebro que están relacionadas en el comportamiento de las personas en el momento de tomar una decisión, con lo que se estudia la forma neurológica de poder crear mensajes que hagan que el usuario sienta la necesidad de adquirir determinado producto, por ejemplo.
El neuromarketing surge de la convergencia entre las neurociencias y el marketing, y es una disciplina cuya finalidad es incorporar los conocimientos en los procesos cerebrales (emoción, atención, memoria…) para aplicarlos a la relación entre la empresa y sus clientes.
En campos como la comunicación, el posicionamiento, el producto, el precio, el branding y todos aquellos de los que se sirve una organización para lograr satisfacer las necesidades de esos clientes.
Pero la creciente presencia de internet y las redes sociales en nuestras vidas ha acarreado cambios no solo en nuestros en hábitos de consumo, sino que afecta a todas las esferas de nuestro comportamiento con la aparición de fenómenos con consecuencias en muchos casos todavía por determinar.