Los millennials, o Generación Y, comparten unas características comunes: los jóvenes nacidos a partir de los 80 son una generación digital, hiperconectada y muy formada, emprendedora, comprometida y con altos valores sociales y éticos. Por todo esto, son diferentes a generaciones anteriores.
No sólo eso, sin que hacen de “bisagra” con la siguiente… la Generación Z, o postmillenials, nacidos entre 1994 y 2010 que, nacidos ya en plena era digital, no pueden concebir el mundo sin internet. Son los verdaderos nativos digitales, que no imaginan su vida sin YouTube o Instagram.
A continuación revisaremos los aspectos más relevantes de estas dos generaciones, que nos da unas pinceladas de cómo vive, se comporta y siente este grupo de población.
El siguiente gráfico del Informe Millennials Deloitte 2019 nos muestra cuáles son sus prioridades y aspiraciones:

The Deloitte Global Millennial Survey 2019
Los ‘millennials’ han hecho posible una realidad en la que atender a varios dispositivos a la vez.
Informes como el de Nielsen declara que la mayoría de los jóvenes consumen contenido en ‘streaming’ (cuándo, cómo y dónde se quiera ver), y el informe sobre tendencias digitales de IAB señala el móvil, las redes sociales y el vídeo online como las claves del sector digitales entre la generación Y. Sin embargo, tienen una relación de amor odio con las nuevas tecnologías, y son conscientes del impacto negativo que su abuso conlleva.
Pese a la halo de optimismo que desprende este grupo, el reciente estudio de Deloitte muestra que inquietud y pesimismo acerca de sus carreras profesionales, sus vidas y el entorno que les rodea (Informe Millennials Deloitte 2019).
El optimismo económico y social / político de los millennials está en mínimos históricos. Los encuestados expresan una fuerte falta de fe en las instituciones sociales tradicionales, incluidos los medios de comunicación, y son pesimistas sobre el progreso social.
Según este mismo estudio, Millennials y Gen Zs están desilusionados. No están particularmente satisfechos con sus vidas, sus situaciones financieras, sus trabajos, los líderes gubernamentales y empresariales, las redes sociales o la forma en que se utilizan sus datos.

The Deloitte Global Millennial Survey 2019
A los millennials un producto les entra por los ojos pero también valoran el feeling con la marca. Una imagen de marca coherente y trabajada, un empaquetado potente, una buena apariencia… son aspecto s a tener en cuenta para atraer la atención de los millennials que de por sí ya tienen un tiempo de atención muy limitado (8 segundos). Si a estos les gusta tu producto, no dudarán en compartirlo en redes sociales opinando sobre él. Además de esa primera impresión, buscan una relación estrecha con la marca, ese feeling que les haga sentir parte de ella y que la empresa los tenga verdaderamente en cuenta. Para conseguir esta relación estrecha valoran, por encima de otros atributos, el contacto directo y una gran atención al cliente.
Los millennials, se dejan llevar por lo que sienten, y muchas veces las sus decisiones (compras) están provocadas por los sentimientos, por un estado de ánimo, por lo que quieren hacer en el aquí y en el ahora.
Estas generaciones están muy comprometidas con las causas sociales y con el ecologismo especial. Castigan a las marcas que no cuidan el planeta, y penalizan la falta de coherencia entre la misión y los valores que una organización transmite y como la compañía se comporta en realidad.
Cada una de estas generaciones tiene una forma de construir conocimiento y experiencia que condiciona directamente el tipo de acercamiento y de técnica de marketing que las empresas tienen que desarrollar para posicionar su marca, en función del grupo al que quiera llegar.
No solo eso, sino que además, detrás de la generación millennial encontramos diferentes tribus o subgrupos. Bryan Melmed, (vicepresidente de la firma Exponential), identificó 12 tribus en función de su reacción frente a la economía, la globalización y las redes sociales, sumado al análisis de distintas experiencias y la toma de decisiones en cuanto a estilo de vida, hábitos y costumbres: Boss-babes, brogrammers, los sub-empleados, Shut-out, etc…. son algunos de ellos para los que hay que generar estrategias de comunicación y mercadotecnia personalizadas.