La optimización de motores de búsqueda, popular por sus siglas en inglés SEO, es el conjunto de acciones dirigidas a incrementar la cantidad de visitantes (tráfico) a un sitio web mediante la obtención de una ubicación de alto rango en la SERP (search engine result page - página de resultados de búsqueda) de un motor de búsqueda.

Aunque existen numerosos buscadores (Bing, Yahoo….) y metabuscadores, sin lugar a dudas, Google es el más popular y el más utilizado a nivel usuario en España.

Para ello, debemos optimizar el material (contenidos, formatos…) subido al sitio web para que llame la atención del buscador.

En Internet, para lograr este posicionamiento, los atributos de una marca se asocian con términos o palabras clave (keywords), que son los que nuestro público objetivo utilizará para llegar a la información sobre el producto que tratamos de posicionar.

Una vez identificados estos términos clave únicamente nos quedará lanzar de forma proactiva una comunicación eficiente, de manera que reforcemos el posicionamiento de los términos elegidos y nuestra comunicación no sea exclusivamente reactiva.

En 2016 Ikea lanzó la campaña Retail Therapy, en la que renombró a algunos de los muebles más emblemáticos de la empresa teniendo en cuenta cuáles eran las búsquedas más comunes en Google relacionadas con los problemas de convivencia en el hogar.

Es un buen ejemplo de cómo se puede incorporar la perspectiva de SEO en la denominación de productos, en la que  IKEA no sólo quería aumentar su tráfico, sino que además utilizó esta campaña para entender más a sus consumidores y conectar con ellos de una forma diferente: más divertida y cercana.