• No le importa decir “No entiendo, le importaría repetirlo”.
  • No tolera la ambigüedad y sabe aclarar las cosas de forma sutil.
  • Es persistente y capaz de preguntar lo mismo de 10 formas diferentes.
  • Da mayor importancia a su faceta de escuchar que a la de hablar.
  • Es un buen planificador y aunque sea un trabajo duro planifica todas sus negociaciones minuciosamente.