El descubrimiento del interlocutor

Para que en una negociación exista una verdadera comunicación entre los interlocutores, debe existir una dinámica consistente en:

  1. Hacer preguntas.

  2. Escuchar las respuestas.
  3. Prestar atención a cualquier signo que nos indique los factores expuestos en el esquema anterior acerca de las actuaciones previsibles en la otra parte.

 

Preguntas abiertas:

Preguntas cerradas: