La inteligencia se ha relacionado con aspectos como aptitud, capacidad, habilidad, así como agudeza, perspicacia, agilidad, ingenio, comprensión, discernimiento, juicio, rapidez, razonamiento, sagacidad, sutiliza, o ser brillante e incisivo.

Ser inteligente implica básicamente cuestiones cognitivas: capacidad para adquirir y aplicar el conocimiento, pensar y razonar, comprender y sacar provecho de la experiencia (Thesaurus).

Sin embargo, Sternberg o Gardner plantean nuevas concepciones de la inteligencia: abrir el abanico a cuestiones no estrictamente cognitivas.

La definición de Gardner incorpora además de la capacidad para manejar símbolos, el adaptarse a entornos cambiantes (procesos adaptativos) y el resolver problemas nuevos.

Es el creador de la idea de inteligencias múltiples.