Se puede utilizar para objeciones que son planteadas de forma recurrente por la mayoría de los clientes hacia nuestros productos, servicios o soluciones.
Se trata de prever la objeción que nos puede, anticiparnos a ésta y resolverla antes de que nos sea formulada.
En este vídeo lo vemos claramente (extracto de la película “El Informador”):
Fuente: nevera82
OBJECIÓN: Para el cliente, 2.000 acciones son muchas. Y el vendedor lo sabe.
¿Qué hace el vendedor?: Le dice “SOLO puedo venderle una cantidad PEQUEÑA. LO SIENTO” y después, simplemente se calla y espera que las “palabras clave” hagan su efecto en la mente del cliente. En definitiva, el vendedor se anticipa a la objeción que ya conoce y le “da la vuelta” a su favor, haciendo ver al cliente, de forma subliminal, que es una oportunidad muy buena.
