La necesidad de experiencias personalizadas del cliente no es nueva, pero es una tendencia en la comunicación que llegó para quedarse.

Lo mismo ocurre con la comunicación personalizada. Una tendencia que se consolida en las nuevas generaciones, como vimos en la introducción, los millennials y los centennials dan mucha importancia a las experiencias altamente personalizadas.

Por eso es importante conocer a los clientes para poder personalizar cada interacción con ellos.

Por ejemplo, usar una forma de comunicación que coincida con la personalidad del cliente. Un cliente que disfruta de compartir opiniones y tener conversaciones más largas difiere en personalidad y preferencias de compra que uno que prefiere conversaciones cortas y formales.

El self-service está ganando fuerza: