La política económica es una consecuencia de la evolución de la política general y la toma de decisiones es siempre llevada a cabo por la autoridad política.
Si no existieran fallos de mercado ni bienes precedentes, el único papel del estado es el de redistribuir recursos. En el supuesto en que existan fallos de mercado, hay necesidad de intervenir en mayor o menor grado, pero aún así, deben hacerse matizaciones:
- Hay que demostrar que existe una forma de intervención que mejore el bienestar de todos, y que en el intento de mejorar unos fallos de mercado, sea probable que el proceso político interfiera en la medida propuesta.
- Se han de buscar los medios adecuados para intervenir en una economía concreta, si se quiere lograr una acción social racional (eficaz). El número de instrumentos o técnicas de intervención está aumentando continuamente por medio de la experimentación, la prueba y el error. Para cada economía, puede haber un conjunto adecuado de instrumentos. No podemos olvidar, que la elección de este conjunto de instrumentos no sólo depende de su eficacia para lograr los objetivos que se pretendan alcanzar, sino que también se deben sopesar las valoraciones sociales, culturales y políticas que actuarían en caso de su aplicación.
