Conviene dibujar un plan para remediar los aspectos más débiles de nuestra propuesta de valor, antes de que se descubran.
Debemos desarrollar nuevas capacidades/habilidades para suplir las carencias de nuestro posicionamiento futuro.
Lograda la mejora deseada, hemos de definir un nuevo contenido y aumentar la intensidad de nuestra comunicación para construir una nueva notoriedad con la imagen mejorada.
Si nuestra propuesta de valor resulta poco atractiva para nuestros stakeholders actuales, siempre queda la opción de dirigirse a un segmento más permeable a nuestra propuesta de valor pero ignorado hasta el momento.
