Diferenciar lo que somos de lo que hacemos. A menudo nos definimos a nosotros mismos con características que asociamos a frases del tipo "yo soy así "...soy sincero, soy extrovertido, soy tímido...sin embargo esto no siempre coincide con lo que los demás ven de nosotros.
Si piensas en el iceberg... hay una parte de ti que los demás ven, que sale a la superficie.. y otra que está debajo de ella. La diferencia entre lo que crees, sientes, eres, tienes, haces y dices es la diferencia entre creencias, características y comportamientos.
Mira la siguiente historia, no sabemos si de verdad pasó alguna vez pero en ella se ve reflejado como a veces nuestras creencias, aquello que consideramos verdades no nos sirven de nada en algunas circunstancias y más nos vale cambiar nuestro comportamiento. Cambiar el rumbo a veces es la clave para llegar a buen puerto.
Fuente: siy089
A veces nuestras creencias nos llevan a comportamientos inadecuados. Si creo que soy más importante, más grande y que todo el mundo debe apartarse a mi paso ( como en el ejemplo del barco americano), aun siendo cierto en otras circunstancias, en esta me voy a dar contra la costa.
Nuestras creencias, nuestros valores y nuestros paradigmas son lo que nos sostienen, por eso hay que revisarlos y fortalecerlos. Nuestras características dan la idea de lo que somos, por eso debemos desarrollarlas. Nuestros comportamientos son todo aquello que decimos y hacemos, aquello que los demás ven de nosotros, por eso son la clave para que nuestros colaboradores nos sigan hacia la consecución de los objetivos.