Nuestra identidad profesional, en principio, no debería variar demasiado cara a diferentes stakeholders, pero sí debemos realzar los aspectos más relevantes para cada grupo. No es lo mismo buscar un nuevo empleo que lograr una promoción. Ganar un nuevo cliente requiere un enfoque diferente al esfuerzo necesario para atraer a posibles inversores para un proyecto de emprendimiento. Cada público objetivo tendrá una necesidad específica y querrá centrarse en aspectos concretos de tu propuesta de valor.

Dentro de cada tipo de stakeholder, cada empresa tendrá su propio estilo, valores y gustos. Evidentemente, a la hora de elegir a sus futuros empleados, cada empresa buscará perfiles afines a sus valores y personalidad. Un banco valorará seriedad, rigor, atención al detalle y un estilo más bien formal y conservador mientras una start-up preferirá contar con personas disruptivas, inconformistas, informales y altamente innovadoras.

En función de los gustos y las necesidades de cada empresa a la hora de elegir a sus empleados y proveedores, debemos resaltar los aspectos de nuestro perfil más afines.

 

Si no estableces tus objetivos basados en tu “Mission Statement”, podrás estar subiendo la escalera del éxito para luego descubrir que has llegado a la cumbre del “edificio” equivocado.

Stephen Covey

“7 Habits of Highly Effective People”