José María Álvarez Pallete

En 2016, el consejo de administración de Telefónica nombró a José María Álvarez-Pallete presidente, el ejecutivo madrileño culminaba un camino que iniciaba hace 17 años cuando llegó al grupo para ocuparse del área financiera de Telefónica Internacional.

Tras su llegada al grupo, apenas tardó siete meses en ser nombrado director general de Finanzas Corporativas de la matriz. Desde entonces, Álvarez-Pallete fue rotando por la alta dirección del gigante de telecomunicaciones, pasando por muchas áreas antes de ser nombrado consejero delegado en 2012, donde controló los otros tres grandes mercados del grupo: Alemania, Reino Unido y España.

Su genuino interés por la tecnología (fue fundador de Wayra) unido a su tenacidad como corredor de fondo - es corredor de maratones - le ayudó a convertirse en la opción más sólida a la sucesión de su predecesor, César Alierta, una personalidad poderosa que dominó la compañía durante los 16 largos años en que fue presidente ejecutivo.Además de su presencia activa en foros del sector, Pallete tiene una presencia destacable en las redes sociales. Su comportamiento es una excepción para alguien de su posición ya que seis de cada diez de los presidentes y CEOs de las empresas del Íbex 35 no están en Twitter ni en LinkedIn. Actualmente cuenta con 73k seguidores en Twitter – su canal preferido - donde combina información personal y privada con la corporativa. Su perfil en Linkedin , aunque discreto en número de conexiones permitidas, es muy activo en publicaciones que siempre llevan al lector a las webs y los perfiles corporativos de Telefónica.

Carlos Slim

La fama del magnate de las telecomunicaciones, Carlos Slim, trasciende las fronteras mexicanas y su nombre tiene tanto peso como Telmex o Telcel, las empresas de las que es propietario.

Slim es dueño y/o accionista de más de 200 empresas a nivel nacional e internacional y es el claro ejemplo de lo que es la creación y la gestión de la marca personal.

Comprador de bonos del Estado desde la adolescencia y corredor de bolsa después de haberse licenciado en ingeniería, rápidamente se convirtió en emprendedor comprando negocios y acciones en el mundo inmobiliario e industrial. A principios de los años ochenta y en medio de una crisis que paralizó a México con fugas de capitales históricas, Slim y su recién formado Grupo Carso, realizaban inversiones fuertes en el país y adquirieron numerosas empresas. Inversiones oportunas con compañías americanas – fue inversor en Apple – le permitieron seguir invirtiendo en negocios y en la actualidad controla empresas que representan el 40% de las referencias de la bolsa mexicana. A título personal, figura entre las 3 fortunas más importantes del mundo y su patrimonio supone el 6% del PNB de México.

Como marca personal, Slim ha potenciado la imagen del niño de 12 años que anotaba sus primeros gastos e ingresos en un cuaderno. Hijo de un inmigrante libanés, se le reconoce por ser muy trabajador y un genio en matemáticas, lo que le permitió convertirse en el primer latinoamericano en aparecer en la lista Forbes. A pesar de su riqueza, destaca por ser un hombre sencillo al que no le gusta usar relojes ni coches ostentosos que le alejen de la realidad.

“Sé austero en tiempos prósperos, en tiempos de vacas gordas, eso acelerará el desarrollo corporativo y evitará los cambios drásticos en tiempos de crisis", es uno de los principios que tiene el ingeniero y que reparte entre sus empleados.

A pesar de ser un inversor y seguidor de la tecnología, el “Ingeniero” (así le llaman) no usa un ordenador y se encarga personalmente de su agenda, la cual sigue siendo de papel. Este autismo digital se respira en sus redes sociales donde nunca ha twitteado – a pesar de tener cerca de 290k seguidores en su cuenta – y sus perfiles en Instagram y Linkedin son mejorables, aunque sí dispone de una web personal (https://carlosslim.com/) que recibe miles de visitas.

Su marca personal reside en una narrativa determinada por una cercanía y humildad. Su filantropía se basa en diferentes fundaciones que apoyan el deporte, la reconstrucción urbana, la enseñanza, el cuidado de la salud y las artes en la ciudad de México DF.