LinkedIn se ha convertido en la red social profesional por excelencia. En ella, cualquier persona puede crearse un perfil en el que destacar su formación, experiencia laboral y aptitudes, pero también puede demostrar sus conocimientos participando en debates, publicando entradas o con enlaces a sus trabajos, y, quizá el punto más importante, es el mejor escenario para hacer networking.
Entre todas las redes sociales, ésta es la preferida para hacer contactos por el 64,1% de los profesionales, le sigue Twitter con el 19,5% y Facebook con el 17,1 %.


Fuente: Linkedin
Podemos apoyarnos en los demás para que sean ellos quienes den soporte a nuestro posicionamiento y prestar mayor credibilidad a nuestra promesa de marca.

Es importante dedicar tiempo a elaborar bien el perfil de LinkedIn y una vez hecho esto comenzar a trabajarlo.
Generar, por un lado, una red de contactos y mantenerla viva, y por otro tener un perfil activo. Hay que aportar aquello que se pueda a los grupos o foros de las áreas que nos interesan profesionalmente. Una participación activa, positiva, razonada y argumentada, hace que las personas se interesen por nuestro perfil, y esto más tarde puede generar oportunidades.