Lo más indicado sería ir evaluando resultados de la solución a medida de que ejecuta, estableciendo algunos puntos de control o hitos en el camino.  

De esta manera se detectará de forma rápida cualquier desviación o problema en la implementación.

Para hacer seguimiento son útiles los cuadros de mando con múltiples indicadores. 

Cuanto más compleja la decisión, más factores deben tenerse en cuenta a la hora de medir el efecto de la misma: tiempo, coste, beneficio, satisfacción de los actores involucrados, incremento de cuota de mercado, etc.

No solo se debería hacer una revisión de la ejecución de la alternativa seleccionada, sino del propio proceso de decisión llevado a cabo. 

¿Se realizaron todas las fases de forma efectiva?

¿Han surgido factores o elementos que no fueron tenidos en cuenta?

¿Cómo se podría mejorar el proceso?