1. Aunque el resultado permanece constante, la tesorería generada es diferente, depende de cómo se gestionen las inversiones operativas (existencias y clientes pendientes de cobro) y las fuentes de financiación operativas (proveedores).
  2. Cuanto más existencias pendientes de venta tenga mi negocio, menor será su liquidez.
  3. Cuanto más ingresos pendientes de cobro tenga mi negocio, menor será su liquidez.
  4. Cuanto más gastos pendientes de pago tenga mi negocio, mayor será su liquidez.
  5. Las inversiones operativas netas del negocio (existencias + clientes – proveedores) hay que financiarlas de manera permanente. Por ello, es necesario calcular su importe para el año de referencia y tenerlas en cuenta a los efectos de las aportaciones iniciales de capital por parte de los socios.
  6. Las inversiones operativas netas aumentan con el volumen de ventas, con el plazo y con el precio, y por tanto, suponen menos liquidez y mayor necesidad de financiación.