Es un proceso de AFINAMIENTO, que ocurre durante todo el proyecto, desde el principio a su fin:
Se recoge, mide y difunde la información sobre el progreso logrado respecto a los objetivos del proyecto.
Se evalúa los resultados de las mediciones y tendencias para mejorar el rendimiento del proyecto.
Se realiza durante todo el proyecto, con el monitoreo en todas las fases.
Es importante integrar un detallado “Plan de Gestión de Cambios” que sirva para identificar, documentar y aprobar/rechazar los cambios y cómo van a ser gestionados y controlados.