
En el mundo pre-internet, el alcance de la reputación personal estaba delimitado a los ámbitos geográficos y posiblemente a los medios sectoriales profesionales que tratan las noticias y los movimientos de una industria determinada. Hoy, y especialmente gracias a las redes sociales y los buscadores, la reputación empieza en “Google”. Si no lo hubieras hecho antes, ya estás tardando en “googlearte” y averiguar qué aspectos de tu vida, particular o profesional, saltan a la vista ante cualquier búsqueda. Antes de cualquier reunión de trabajo, encuentro profesional o incluso un proceso de selección, lo más seguro es que los demás te hayan googleado para averiguar "quién eres y qué has hecho hasta el momento".

Google recogerá cualquier publicación donde hayamos sido nombrados y ofrecerá imágenes y vídeos donde hayamos salido mencionados o capturados – seamos nosotros o cualquiera con el mismo nombre.