Si creamos soluciones “lógicas” para necesidades “obvias”, todo el mundo llegará, lógicamente, a las mismas soluciones. Lograremos una innovación incremental que tarde o temprano será superada.

En el mundo de la empresa, no obstante, debemos encontrar soluciones que logren una ventaja competitiva sostenible o difícilmente imitable al trabajar de forma sorprendente o innovadora tanto en el entendimiento del problema como en el desarrollo de la idea. Las técnicas de análisis y de ideación disruptivas nos obligan a mirar el reto con perspectivas diferentes a las habituales con la finalidad de aportar ideas nada habituales.

El siguiente video explica cómo un experimento que se realizó en Estocolmo en 2010 sirvió para trabajar de forma lúdica con el cumplimiento del límite de velocidad. La Speed Camera Lottery, o lotería del radar.  Si cumplías con la norma, te podía tocar un premio de 2.000 euros obtenidos con las multas que se imponían a los infractores cazados por un radar.

El experimento fue la iniciativa ganadora de un concurso de ideas llamado The Fun Theory, convocado por Volkswagen para promover un compromiso entre la responsabilidad y la diversión. El ganador de este concurso fue el californiano Kevin Richardson, que recibió 2.500 euros por su idea "Recompensar el cumplimiento de las señales de limitación de velocidad".