• La cultura empresarial podría considerarse como la brújula que orienta a la organización en todo momento.
  • Ante las decisiones estratégicas, ante los cambios organizativos, en el día a día, o en los casos más extremos como puede ser una compra, fusión o adquisición (ejemplos muy palpables de la necesidad de una guía, un norte que oriente el camino a tomar).