Segmentación Sociodemográfica

Supone que las personas tienen diferentes necesidades respecto a los productos y servicios que ofrecen las empresas.

Las variables sociodemográficas clásicas son: sexo, edad, ingresos, ubicación geográfica, educación, profesión, clase social y tamaño de la familia.

Por ejemplo, podemos dividir a nuestros clientes por sexos, por rangos de edades, o por ingresos... aunque normalmente una segmentación sociodemográfica suele combinar varias variables al mismo tiempo. Es un tipo de segmentación fácil de realizar, pero tiene grandes limitaciones, que obligan a combinarla con otros métodos. Es evidente que dos personas iguales desde un punto de vista sociodemográfico (misma edad, misma estructura familiar y mismos ingresos) pueden tener comportamientos de compra completamente diferentes. Esto nos lleva a la segmentación por ventajas.

Segmentación por Ventajas

Este tipo de segmentación se centra en el sistema de valores de las personas y en entender sus preferencias. Cada segmento se identificará por una serie de ventajas buscadas y la importancia relativa que el cliente otorga a cada una de ellas.

Lambin plantea los siguientes pasos para segmentar por ventajas:

La mayor dificultad de este tipo de segmentación es seleccionar las ventajas a analizar, sin olvidar que la recogida de datos primarios suele ser complicada. Además, exige conocer técnicas complejas de análisis estadístico que permitan identificar grupos de clientes (análisis cluster).

Segmentación por Comportamientos de Compra

Clasifica a los clientes respecto a su comportamiento de compra. Los criterios que se suelen utilizar con más frecuencia son según Lambin:

Segmentación Psicográfica

La segmentación psicográfica, o por estilos de vida, consiste en complementar los datos demográficos con elementos como actividades, intereses, opiniones, percepciones y preferencias, para obtener un perfil más completo del consumidor.

El objetivo es intentar relacionar la personalidad del individuo con sus patrones de consumo. El estilo de vida es un buen indicador de cada tipo de personalidad, ya que nos permite estudiar la vida de los individuos y analizar su consumo.

Los estudios psicográficos se puede realizar a diferentes niveles:

  1. Nivel estable. Analiza el sistema de valores y cualidades de personalidad. Es muy difícil de medir.
  2. Nivel intermedio. Se estudian las actividades, intereses y opiniones de los individuos que nos permiten intuir su sistema de valores.
  3. Nivel Superficial.  Se puede observar directamente. Analiza los productos y servicios adquiridos y su forma de uso.

La mayoría de los estudios realizados se hacen a nivel intermedio (actividades, intereses y opiniones) y nos permiten entender mejor el comportamiento de los consumidores. Plummer propone la siguiente tabla de elementos para los estudios psicográficos:

Diferentes Estilos de Vida

Analicemos la siguiente segmentación:

Cada subgrupo tiene diferentes valores y motivos de compra. Esta segmentación permite identificar grupos de clientes potenciales y elegir la mejor forma de comunicarse con cada segmento objetivo.

Pero tiene una serie de problemas a considerar:

Segmentación a Priori y a Posteriori

Cuando nos decidimos a segmentar nos encontramos dos aproximaciones:

Los resultados en un caso o en otro no tienen por qué ser mejores, incluso pueden ser muy parecidos, pero a veces la intuición nos juega malas pasadas y el análisis a posteriori puede revelar importantes conclusiones, no identificadas en una primera observación.