“No estaremos preparados para dirigir un ejército en marcha a menos que nos hayamos familiarizado con el terreno, con sus montañas y bosques, sus peligros y precipicios, sus pantanos y marismas”. Sun Tzu
Las empresas tienen grandes dificultades para entender la complejidad del entorno al que se enfrentan y prever tendencias a largo plazo. Pero aquellas que son capaces de percibir e interiorizar los cambios que se producen en el entorno, tienen más éxito que las demás.
Sin duda, es complicado entender el entorno en el que se mueven las organizaciones, debido a tres razones básicas. La primera es que no está muy claro qué es exactamente eso del entorno, ya que es un conjunto increíblemente amplio de variables que la empresa no suele controlar. La segunda es la incertidumbre introducida por el cambio continuo (ninguna generación ha vivido cambios tan drásticos como la nuestra). La tercera es nuestra incapacidad para entender realmente lo que está pasando y la tendencia natural al continuismo (centrarnos en aspectos del pasado o en reafirmar puntos de vista previos).
En este punto vamos a reflexionar sobre el entorno, con el objetivo de entender sus puntos clave y superar la complejidad con la ayuda de los modelos y herramientas que están a nuestra disposición.
Para realizar un buen análisis externo se deben seguir cinco etapas clásicas: