La cadena de valor de una empresa, es parte de un conjunto más amplio, denominado sistema de valor, que incluye las cadenas de valor de proveedores (proporcionan factores a la cadena de producción de la empresa) y clientes (canales de distribución). El producto de la empresa suele pasar a través de la cadena de producción de valor de sus canales de distribución en su camino hacia el comprador final.

Por lo tanto, el sistema de valor es el conjunto de cadenas de valor que se relacionan para llegar a producir un determinado valor al cliente final.

El Sistema de valor se puede representar gráficamente de la forma siguiente:

 

Los Enlaces del Sistema de Valor: Eslabones Verticales

Estos enlaces no sólo conectan las actividades de una empresa, sino que también crean interdependencias entre la cadena de valor propia y las de proveedores y distribuidores. Por lo tanto, se pueden obtener ventajas competitivas mejorando o controlando tales enlaces con el exterior. A estos enlaces entre empresas los denominamos eslabones verticales.

Sin ir más lejos, la famosa filosofía japonesa del Just in Time (JIT) es un ejemplo de optimización y coordinación de eslabones verticales. Actualmente contamos con numerosas tecnologías para la gestión de este tipo de eslabones, como por ejemplo el comercio electrónico B2B (comercio electrónico entre empresas) y los sistemas SCM (Supply Chain Management – Gestión de la Cadena de Suministros, que permiten intercambiar información en tiempo real entre empresas de un mismo sistema de valor que han decidido colaborar).