Como comentamos al principio, a lo largo de la historia la palabra estrategia casi siempre se ha referido al ámbito militar. La literatura relacionada con la estrategia empresarial es muy reciente y tiene una deuda absoluta con los conceptos desarrollados por los militares.
La Perspectiva que se impone desde la década de los 60 hasta finales de los 80 tiene varias fases muy marcadas:
Cualquiera de estos enfoques postula que las influencias del entorno (sector o industria) son las que determinan el éxito. Sus principios generales son los siguientes:
El pensamiento estratégico de esta época se centra en elecciones relativas al entorno competitivo. Seleccionar industrias o segmentos era lo importante. La máxima sería: si compites en un buen sector serás capaz de generar grandes rentas, si no es así, olvídate.
Pero algunas herramientas desarrolladas en ese momento del tiempo, se siguen utilizando con frecuencia, entre otras:
Pero a finales de los 80 se produce un vuelco fundamental en el pensamiento estratégico, debido al intenso ritmo de cambio del entorno (globalización, tecnología…). Se empiezan a cuestionar una serie de principios básicos:
El cambio se produce tras el artículo publicado en 1990 por Prahalad y Hamel en la Harvard Business Review, titulado “The core competente of the corporation”. Este artículo populariza la teoría de Recursos y Capacidades, y más concretamente se centra en la creación de las denominadas, capacidades dinámicas. La tesis central del artículo es que una empresa es un conjunto de activos tangibles e intangibles que llevan a producir unas determinadas capacidades distintivas, en la que se fundamentan las ventajas competitivas.
En los últimos años, han cobrado especial relevancia los activos intangibles. Existen grandes intangibles que permiten a una organización ser competitiva: la capacidad continua de aprender, generar conocimiento y compartirlo; la capacidad de mantener extraordinarias relaciones con clientes, proveedores y demás agentes con los que interactúa la empresa; el talento humano (tanto a nivel individual como organizativo). De todos ellos nos ocuparemos en temas posteriores.