Fuente: HipotesisdePoder
El crecimiento económico global será impulsado por economías de mercados emergentes, que aumentarán gradualmente su participación en el PIB mundial con el paso del tiempo. Se proyecta que la economía mundial casi doblará su tamaño para el 2042, creciendo a una tasa promedio anual cercana al 2,6% entre el 2018 y el 2050. La expectativa es que dicho crecimiento sea impulsado en gran manera por mercados emergentes y países en desarrollo, con las economías del E7 como Brasil, China, India, Indonesia, México, Rusia y Turquía creciendo con una tasa promedio anual de casi 3,5% durante los próximos 32 años, comparada con solo un 1,6% para los países avanzados del G7 como Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el RU y EE.UU.
Seguiremos viendo un desplazamiento en el poder económico global de las economías avanzadas ya establecidas, particularmente las de Europa, hacía las economías emergentes en Asia y otros lugares.
Los mercados emergentes seguirán siendo el motor de crecimiento de la economía global. Al 2050, las economías del E7, podrían llegar a incrementar su participación en el PIB mundial de un 35% a un 50%. China podría ser la economía más grande del mundo, con un 20% del PIB mundial en el 2050; India en segundo lugar e Indonesia en el cuarto (con base en el PIB en PPA).
Otros mercados emergentes también tomarán el escenario. En el 2050, México podría ser más grande que el Reino Unido y Alemania en términos del PPA, y para ese momento, seis de las siete economías más grandes del mundo, podrían ser mercados emergentes. La participación de la UE27 en el PIB mundial podría reducirse a menos del 10% en el 2050, menor que la de India.
Se proyecta que Vietnam, India y Bangladesh serán tres de las economías con el crecimiento más rápido del mundo durante este periodo. El crecimiento del Reino Unido tiene el potencial para desplazar la tasa promedio de la UE27 tras acabar el impacto transicional del Brexit, aunque las predicciones indican que la economía con el crecimiento más rápido de la UE será la de Polonia.
Las economías avanzadas de hoy seguirán teniendo ingresos promedio altos, pero las economías emergentes avanzarán a buen paso hacia el cierre de esta brecha para el 2050. Esto abrirá grandes oportunidades para las empresas preparadas para hacer inversiones a largo plazo en esos mercados. Pero esto requerirá paciencia para resistir las tormentas que hemos visto recientemente en economías como las de Brasil, Nigeria y Turquía, y todas ellas tienen potencial económico considerable a largo plazo.
Para activar este potencial de crecimiento, los gobiernos de los mercados emergentes necesitan implementar reformas estructurales para mejorar la estabilidad macroeconómica, diversificar sus economías alejándose de la dependencia excesiva en los recursos naturales (donde sea este el caso), y desarrollar instituciones políticas y jurídicas más efectivas.



