El talento va más allá del conocimiento, que ya no diferencia a los profesionales y con el tiempo se queda obsoleto.

En algunos ámbitos, en meses, una persona puede quedarse obsoleta si su diferencial se basa en el conocimiento técnico.

También hay personas con altos conocimientos y con alta inteligencia (entendida de forma clásica) que no logran desarrollar ningún talento real.

El talento es un potencial (aptitudes y actitudes que se pueden desarrollar en el contexto organizativo adecuado).

El talento tiene mucho que ver con la inteligencia emocional, y es una un conjunto de destrezas extraordinarias para realizar con éxito una actividad concreta.