No se trata de predecirlo con fórmulas esotéricas.
En un rango más o menos abierto de futuros probables, según el contexto -futuros posibles –improbables- , o plausibles (imaginables).
Cada quien puede diseñar su futuro preferible, y empezar a trabajar en esa dirección e ir ajustando el camino.

Cuando una persona opta por estudiar una carrera o una empresa por introducir una nueva línea de negocio, está diseñando su futuro preferible y dirigiéndose –con mejor o peor fortuna- hacia él.
El futuro no es casualidad, tenemos una relación de causalidad, causa-efecto con él.