Podemos decir que:
Los resultados no buscados, o no esperados, son inherentes a la innovación. Decía Einstein que “Cuando estamos innovando no sabemos lo que estamos haciendo”.
Los resultados no esperados no pueden verse nunca como fracasos. Una de las características que distinguen a las culturas innovadoras es haber eliminado de su vocabulario la idea de “fracaso", y sustituido por el “error positivo”, el de fuente de aprendizajes de como NO hacerlo la próxima vez, o de “serendipia” y otros descubrimientos útiles.
Esta actitud sin miedo al fracaso, como no existe, no se le puede tener miedo, ni a él ni a sus consecuencias, da un enorme poder para experimentar y arriesgar soluciones innovadoras.
Incluso se incentiva el arriesgar bajo el lema “Equivócate pronto, rápido y barato” , cuanto antes entiendas por qué no funciona, mejor, antes de que sea tarde y costoso.