Consiste en convertir la objeción en una razón para comprar. Esta técnica se apoya en el siguiente procedimiento:
OBJECIÓN: “Con esta inflación cualquiera deja el dinero inmovilizado en el banco”.
RESPUESTA:
Paso 1 - Admitir la objeción: “Tiene Ud. razón, con esta inflación no se puede dejar el dinero inmovilizado en los bancos”.
Paso 2 - Aislarla: “Pero realmente no existe para Ud. otro motivo, ¿verdad?…, porque en cuanto a liquidez y seguridad, los bancos hoy siguen respondiendo.”
Paso 3 - Condicionar el remate a su resolución: “Por ello es probable que le interese un tipo de inversión que, sin renunciar a estas dos características, le ayude de algún modo a combatir la depreciación monetaria”.
Paso 4 - Devolverla en forma de argumento: “Precisamente por eso, he venido a ofrecerle los efectos de propia financiación, convertibles en dinero, respaldados por nuestro banco y que le pueden dar un rendimiento anual que creo que considerará sustancioso. Si me permite, le voy a explicar en qué consisten…”.
