Un heurístico es un “atajo” en el procesamiento de la información para la toma de decisiones mediante procesos intuitivos en lugar de racionales. Esto permite que la gente tome decisiones de forma más rápida, pero no necesariamente más eficiente o correcta. Los heurísticos puede llevar al decisor a caer en errores sistemáticos y esto puede resultar en un sesgo cognitivo.

Durante los años 50 Herbert Simon elabora su teoría de la racionalidad limitada en la que indica que aunque la gente trata de tomar decisiones racionales, el juicio humano está sujeto a limitaciones cognitivas. Las decisiones racionales solo considerarían costes potenciales vs beneficios potenciales.

En realidad la gente está limitada por el tiempo disponible así como la cantidad de información con la que cuentan. Y hay otros factores que también influyen como la inteligencia y las percepciones. 

En los años 70 el equipo formado por Amos Tversky y Daniel Kahneman (este último ganó el Premio Nobel de Economía en 2.002 a pesar de ser psicólogo) realizaron investigaciones sobre los sesgos cognitivos que influyen en las decisiones que toma la gente y los juicios que toman.

Usamos los “atajos” o heurísticos para reducir el esfuerzo necesario para tomar la decisión, es una forma de pereza cognitiva. 

Se usan también para reemplazar preguntas complejas por otras más simples o  para ser más veloces a la hora de tomar la decisión.

Inicialmente identificó junto a Amos Tversky tres heurísticos: