• El antropólogo: observador del comportamiento humano, busca comprender las motivaciones, aspiraciones e interacciones de las personas.
  • El experimentador: experimenta y prototipa herramientas y teorías. Asume riesgos y aprende en un ciclo de prueba y error continuo.
  • El interpolinizador: busca la inspiración en otras culturas, otras industrias, otras regiones y mezcla e intercambia las ideas y experiencias diversas para formar  un nuevo concepto.
  • El director: reúne y coordina el talento disponible, y hace que cada uno de lo mejor de si mismo, incentivando la creatividad y estimulando la colaboración de todos, como un director de orquesta
  • El colaborador: coordina desde el centro de la organización apoyando a unos y a otros  e interconectando proyectos , ideas y complementariedades.
  • El saltador de obstáculos: no acepta un no por respuesta, y encuentra la manera de “desatascar” los problemas, derribar los muros y construir los puentes necesarios.
  • El cuidador: cuida de los clientes. Se ocupa para que ellos no se preocupen. Se interesa genuinamente por ellos y por como solucionar sus problemas y busca y propone soluciones para ello.
  • El narrador-cuentacuentos: construye desde dentro y hacia fuera las historias que conforman la cultura de la empresa o la creación del servicio para incluir a todos. Dota de alma y emoción los productos, servicios y propuestas.
  • El arquitecto de experiencias: diseña experiencias de  usuario, y “viajes de cliente”, más allá de la mera funcionalidad,  satisfaciendo necesidades más profundas que las verbalizadas, y distinguiendo las experiencias de otras similares.
  • El diseñador de decorados: prepara el escenario en el que los equipos de innovación puedan trabajar mejor y optimizar sus herramientas. Esta cada vez más demostrado como los entornos de trabajo afectan a los resultados, tanto en sentido positivo como en el inverso.