
Pues probablemente no, ya que aunque se generara mucha riqueza (se tuvieran muchos más ingresos que gastos) no sería suficiente para hacer frente a los pagos periódicos del préstamo.
Reflexión: hay que dar tiempo a las inversiones para que generen los fondos suficientes con los que hacer frente a las deudas.

Pues que nuestra riqueza disminuiría. Por ello, el “motor” de la generación de riqueza es la posición económica, si no somos capaces de generar excedente, nuestra riqueza empeorará y, por tanto, nuestra posición financiera.
Reflexión: el incremento de la riqueza depende, fundamentalmente, de la gestión de los ingresos y los gastos recurrentes del negocio.

Tendrías que buscar financiación, vender parte de tu patrimonio (en venta forzada), el acreedor podría iniciar un procedimiento ejecutivo, el proveedor podría dejar de suministrarte, etc. En definitiva, un perjuicio para el negocio. Te tendrías que dedicar a ser banquero en vez de ser estanquero.
Reflexión: el negocio debe generar la suficiente liquidez que permita hacer frente a los compromisos de pago a su vencimiento. Al mismo tiempo, se deben identificar las inversiones a largo plazo para financiarlas también a largo plazo.