
La incapacidad para gestionar nuestras emociones adecuadamente produce, especialmente en el entorno laboral, agotamiento emocional, despersonalización y desmotivación.
Para poder gestionar estas situaciones hacia relaciones positivas, contamos con dos habilidades de la Inteligencia Emocional que son:
Esto es lo que denominamos habitualmente "LA GESTIÓN DE LOS AUTOS".