Procedimiento para planificar el trabajo.
- A finales de cada mes haz una lista con tus prioridades.

- Reserva días para realizar tus actividades más prioritarias.
- Distribuye tus prioridades en las primeras semanas.
- Comunica tu tiempo a las personas implicadas en el desarrollo de las actividades planificadas.
- Al terminar cada semana, revisa tu lista de prioridades y planifica las de la semana siguiente.
- Al terminar cada día utiliza el mismo sistema y planifica el día siguiente.
- Reserva diariamente un tiempo para reflexionar, relajarte o para trabajos de última hora (“hora tranquila”).
- Realiza una media de los imprevistos que tienes en tu día a día, para tenerlos en cuenta en tu planificación.
Criterios ante las urgencias.
- Responder a la pregunta: “¿Es esta actividad más importante que la prevista?”
- Determinar el grado en que una actividad puede sufrir o generar el efecto dominó.
- Evaluar durante cuánto tiempo podemos demorar una actividad sin originar problemas que no podamos solucionar.
- Actuar primero sobre las oportunidades que pueden desaparecer si no son atendidas inmediatamente.
- Identificar los “malos” hábitos que te hacen perder tiempo y lucha contra ellos.
