Las características puras de los bienes públicos son la no exclusión y la no rivalidad.
Un tipo de bienes que por sus especiales características no pueden ser comprados ni vendidos en el mercado y de los cuales disfrutan todos los ciudadanos sin distinción. Por lo general son suministrados por el estado.
Aquel cuyo consumo por parte de una persona, no reduce la cantidad disponible para otra.
No es posible discriminar qué usuarios lo disfrutarán y quiénes no,
mediante los precios.
El disfrute por parte de un usuario adicional, no suponga una limitación para otros.
El suministro de estos bienes y servicios públicos se concreta de varias formas: